jueves, 28 de julio de 2016




AJEDREZ EN EL ESPACIO III



Uno más de nuestro palo





 Ingeniero Gregory Chamitoff

Más partidas y datos de Greg Chamitoff
[Event "Match "Tierra vs. Cosmos""]
[Site "Estación espacial internacional"]
[Date "2011.3.19"]
[Round "0"]
[White "Ingeniero de vuelo y oficial científico Greg Chamitoff"]
[Black "Control Tierra NASA"]
[Result "0-1"]
[WhiteELO "?"]
[BlackELO "?"]

1. d4 Nf6 2. Nf3 d5 3. c4 c6 4. c5 Bf5 5. Bf4 Nbd7 6. Nc3 e6 7. e3 Be7 8. Bd3
Bd3 9. Qd3 O-O 10. O-O Nh5 11. Rfe1 Nf4 12. ef4 b6 13. Ne5 Ne5 14. Re5 bc5
15. Rh5 g6 16. Rh6 Kg7 17. Qh3 Rh8 18. dc5 Bc5 19. Re1 Qb6 20. Re2 Bd4 21.Nd1 Qa6 22. Rd2 0-1


Copiar el siguiente link y pegar en otra ventana para poder seguir esta partida en un video

http://www.chessgames.com/perl/chessgame?gid=1631016


     Este singular personaje, toda una leyenda de principios del milenio, acapara la atención pública por su calidad como ajedrecista, sus títulos académicos y sus logros en misiones espaciales. Ha disputado varias partidas, casi todas en bloques de seis simultáneas, contra diferentes centros de control espacial en Tierra. Nació en Montreal, Canadá, el 6 de Agosto de 1962; es un astronauta estadounidense, que participó en dos misiones espaciales. Ingeniero eléctrico y aeronáutico  por la Universidad de California , posee un doctorado en astronáutica y aeronáutica en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets), Master of Science en geología planetaria, por la Universidad de Houston-Clear Lake. Trabaja para la Nasa desde 1995. En su segunda misión espacial, a bordo del Endeavour STS-134, lanzada el 16 de Mayo de 2011, tenía como objetivo poner en órbita el espectrómetro magnético Alfa. La misión terminó con éxito el 1 de Junio de 2011, con el aterrizaje del Endeavour en Cabo Kennedy; fue el último viaje para este transbordador espacial. Fiel a su segunda pasión, Chamitoff no se privó de jugar esta partida -que contra su costumbre habitual perdió- desde la estación espacial. Todo un personaje y amante de nuestro juego.

DANIEL REBOREDO

martes, 26 de julio de 2016

AJEDREZ EN EL ESPACIO II



El astronauta Greg Chamitoff, nacido en Canadá y luego nacionalizado norteamericano disputó entre 2008 y 2011 una serie de partidas simultáneas de ajedrez desde la Estación Espacial Internacional contra seis equipos de la tierra, distribuidos en diferentes lugares del mundo y con varios jugadores en cada uno de los planteles. Jugaban tierra vs. espacio, como en tiempos de Vitaly Sebastianoff, pero de manera simultánea. Greg Chamitoff ha sido el claro vencedor, aunque tuvo que resignar un par de partidas, una de ellas frente a un equipo de alumnos de dos escuelas norteamericanas.




Además de servir de entretenimiento a los tripulantes de la estación espacial, el ajedrez es un método muy eficiente para probar la calidad, frecuencia y eficacia de las comunicaciones desde el cosmos con la tierra. El ritmo de las partidas fue muy lento, aun para una partida por mail, casi como las antiguas partidas postales.

[Event "Match "Tierra vs. Cosmos"]

[Site "Sistema solar"]
[Date "2008.12.31"]
[Round "0"]
[White "Greg Chamitoff"]
[Black "Aliados en consulta"]
[Result "1-0"]
[WhiteELO "?"]
[BlackELO "?"]

1. d4 d5 2. Nc3 c6 3. Bf4 Nf6 4. Nf3 Nbd7 5. e3 e6 6. Ne5 Qa5 7. Bd3 Ne5 8.Be5 Ba3 9. Qc1 Bb4 10. O-O b6 11. a4 Ba6 12. Nb5 O-O 13. Bf6 gf6 14. c3 cb5 15. Rd1 Rac8 16. ab5 Bc3 17. Ra5 Ba5 18. Qb1 Bb7 19. b4 f5 20. ba5 ba5 21.Rc1 a4 22. Rc8 Bc8 23. Qb4 Bd7 24. Qa4 Rc8 25. Qa7 Rc1 26. Bf1 Bc8 27. b6 Kg7 28. b7 Bb7 29. Qb7 Kf6 30. f3 h6 1-0

Esta es una de las victorias de Chamitoff. Sorprende el nivel de juego de este jugador, condición que comparte con Sebastianoff, también un excelente aficionado al juego ciencia. Pueden seguir esta partida en el siguiente link, copien y peguen en otra ventana:


    http://www.chessgames.com/perl/chessgame?gid=1581504.

Chamitoff tiene varios títulos universitarios, una vasta experiencia como hombre de ciencia y parece que también como jugador de ajedrez. En una siguiente nota ampliaremos la información sobre este jugador y publicaremos más partidas.



Aquí lo vemos junto a Oleg Kononenko y Sergei Volkov, colegas de trabajo en la Estación Espacial Internacional.



 Daniel Reboredo

lunes, 25 de julio de 2016



AJEDREZ EN EL ESPACIO




Sebastianov y la partida "Tierra vs. Cosmos"


     Vitaly Sebastianov fue dos veces presidente de la federación de ajedrez de la Unión Soviética. Es uno de los cuatro ajedrecistas humanos, enfrentados por parejas, que disputaron la única partida de ajedrez Tierra-Cosmos disputada hasta el día de hoy; el resultado de la partida: ¡Tablas!

En 1970, cuando era parte de la tripulación del Soyuz 9, con otro aficionado al ajedrez, Adrian Nikolayev jugaron desde el espacio un match con los científicos Kamanin y Viktor Gorbatko, en Control Tierra; la partida fue un reñido gambito de la dama aceptado, que terminó en un dramático empate; en la partida se jugó a ganar, como corresponde en toda genuina partida de ajedrez, nada de tablas de buenos amigos ni resultados arreglados de antemano para empatar en menos de 12 jugadas.

Luego Sebastianov fue nombrado atleta emérito de la URSS y dos veces héroe de la Unión Soviética. En ocasión de recibir una de estas distinciones presentó personalmente al premier soviético una petición para que se aumentara el número de ejemplares impresos de una selección de manuales de ajedrez, lo que fue atendido por el Consejo Supremo del PCUS y pudieron vencerse los obstáculos burocráticos.
Como dice Viktor: “Pudo haber pedido cualquier cosa y pidió algo para el ajedrez, muestra de cómo amaba esta actividad. Gracias a Vitaly, llegaron libros de ajedrez a 400 mil niños que de otra manera no hubieran alcanzado un ejemplar, hay que hacer un brindis en honor de Sebastianov”.
Después de dos exitosas misiones, incluyendo una estancia de dos meses en la estación espacial Salyut 4, fue retirado del servicio activo en 1976. Trabajó en el Control Tierra para la estación Salyut 6 antes de volver al diseño de naves espaciales en la década de 1980, cuando trabajó en el proyecto Buran.
Fue presidente de la Federación de Ajedrez de la Unión Soviética desde 1977 a 1986 y desde 1988 hasta 1989.
Durante la década de 1980 fue el presentador de un popular programa de televisión acerca de la exploración del espacio titulado "Hombre, Tierra, Universo". Falleció el 5 de Abril de 2010, antes de cumplir 75 años. El programa de TV. "Hombre, Tierra, Universo", de 1980, nos recuerda la miniserie "Cosmos", que presentaba Carl Sagan en la TV estadounidense, en la misma época.


Daniel Reboredo


Y esta es la partida Tierra vs. Cosmos, en notación algebraica:

[Event "Match Tierra vs. Cosmos"]
[Site "?"]
[Date "1970.6.9"]
[Round "0"]
[White "Sebastianov y Nikolayev"]
[Black "Kamanin y Gorvatko"]
[Result "1/2-1/2"]
[WhiteELO "?"]
[BlackELO "?"]

%Created by Caissa's Web PGN Editor
1. d4 d5 2. c4 dc4 3. e3 e5 4. Bc4 ed4 5. ed4 Nc6 6. Be3 Bd6 7. Nc3 Nf6 8.
Nf3 O-O 9. O-O Bg4 10. h3 Bf5 11. Nh4 Qd7 12. Qf3 Ne7 13. g4 Bg6 14. Rae1 Kh8
15. Bg5 Neg8 16. Ng2 Rae8 17. Be3 Bb4 18. a3 Bc3 19. bc3 Be4 20. Qg3 c6 21.
f3 Bd5 22. Bd3 b5 23. Qh4 g6 24. Nf4 Bc4 25. Bc4 bc4 26. Bd2 Re1 27. Re1 Nd5
28. g5 Qd6 29. Nd5 cd5 30. Bf4 Qd8 31. Be5 f6 32. gf6 Nf6 33. Bf6 Rf6 34. Re8

Qe8 35. Qf6 Kg8 1/2-1/2


domingo, 24 de julio de 2016



REGLAMENTO DE AJEDREZ ESCOLAR PARA NIVEL PRIMARIO


(Uso exclusivamente personal)



Adaptaciones del Reglamento FIDE redactado en inglés en el 84° Congreso de la FIDE, Tallin (Estonia), Octubre del 2013, en vigencia desde el 1° de Julio de 2014.


Prólogo

Este reglamento es una manera de organizar un torneo de ajedrez, antes que un conjunto de artículos e incisos. La razón es que un reglamento como el oficial de la FIDE, en el cual se basa y toma como modelo, es demasiado complejo y extenso para aplicarlo en un torneo de ajedrez escolar. Por lo tanto, este reglamento, fruto de la práctica en la organización de torneos infantiles y escolares, es, ante todo, una serie de apreciaciones y recomendaciones para los docentes, árbitros, fiscales y organizadores de este tipo de torneos.




Primera consideración general

El conocimiento del juego de ajedrez que tienen los alumnos

     Habitualmente los alumnos tienen un conocimiento muy superficial del ajedrez, aunque también puede haber excepciones. La mayoría de los chicos solo dominan las reglas básicas de juego, a veces de manera imperfecta. No saben enrocar o no conocen la regla de la captura al paso; a veces conocen estas dos reglas, pero no las aplican correctamente o no las realizan en el tablero, durante sus partidas, para no equivocarse. Algo semejante puede decirse de la promoción del peón, aunque en este caso suelen entender rápidamente la idea de conseguir una dama, por ser la pieza más potente del tablero, y aceptan la idea de cambiar un peón que llegue hasta la última hilera del tablero por la dama; más difícil les resulta aceptar que el peón pueda cambiarse por otra pieza distinta de la dama. Esto puede ocasionar algún conflicto entre los jugadores cuando estén disputando una partida (menos común es que discutan por cuestiones de reglamento cuando no están jugando); esto podría indicar un marcado desinterés por el reglamento y un interés mucho más notorio por el resultado de una partida; a esto puede sumarse el deseo de no ganar tan solo la partida, sino también la discusión; si el conflicto se vuelve una cuestión de “amor propio” entre los jugadores, la situación puede complicarse. Para evitar esto, los árbitros y fiscales, en caso de tratarse de un torneo, deben recorrer constantemente el salón de juego y verificar que todo esté en orden e intervenir al instante en cualquier situación de conflicto que surja: ninguna situación debe resolverse sin intervención del árbitro. En el caso de una partida casual o de práctica entre los jugadores, durante las clases, el control por parte del docente será mucho más fácil de ejercer y puede y debe tomar los errores y faltas que los alumnos cometan, tanto en lo que atañe al reglamento como en lo que se refiere a la técnica de juego, como un motivador de transmisión de contenidos y dar las explicaciones que correspondan en cada caso.
Con respecto a la situación de tablas por ahogo, movidas imposibles, jaque y jaque mate los alumnos también suelen tener un conocimiento incompleto y constantemente, durante las partidas, surgen cosas tales como la captura el rey como una pieza más, para ganar la partida o el considerarse vencidos en situación de ahogo, porque creen que perderán el rey cuando hagan la siguiente jugada. Esto es inevitable que surja y los árbitros deben estar atentos a lo que ocurra durante las partidas e intervenir oportunamente.

SEGUNDA CONSIDERACIÓN GENERAL

La conducta de los jugadores durante las partidas

Durante las partidas (sean de torneo, de práctica o casuales) los jugadores tendrán una conducta respetuosa y digna hacia el rival, los demás participantes, los espectadores, los árbitros y demás autoridades y hacia el ajedrez mismo. Hay que remarcar estos valores constantemente e inculcarlos a los jugadores, para que observen una conducta acorde con los mismos  en todo momento. Si los participantes en un torneo infantil o escolar se comportan adecuadamente en un torneo, y por adecuado entiendo el respeto a los valores mencionados, el éxito de dicho torneo se encuentra asegurado. Es importante (y puedo decirlo con conocimiento directo de causa) que los chicos que participen en un torneo escolar comprendan que el comportamiento y la conducta que exhiban durante el torneo son más importantes que el conocimiento que tengan del ajedrez, ya que no serán sancionados por no saber ejecutar un mate de torre y rey contra rey, pero sí por una conducta inadecuada. Esto hay que tenerlo en cuenta en el momento de sancionar las jugadas imposibles. Estas generalmente se cometen por una falta de atención de parte de los jugadores. Ser muy riguroso en la sanción de una falta técnica puede dar lugar en el chico a un sentimiento de frustración consigo mismo y de decepción con respecto a su profesor o al árbitro, porque lo sancionan por una falta en el juego y no tienen en cuenta su comportamiento durante la partida y o el torneo, que tal vez haya sido ejemplar. Por el contrario, ser flexible en cuanto a la sanción de las imposibles suele dar mejores resultados, cuando ambos jugadores entienden qué deben hacer y qué deben evitar durante la partida. He tenido siempre buenas experiencias al fomentar esta flexibilidad, llegando a tolerar hasta cinco imposibles por partida, teniendo en cuenta el nivel de juego de los jugadores.


TERCERA CONSIDERACIÓN GENERAL

El torneo de ajedrez, al igual que un examen escolar, es una instancia de aprendizaje para el alumno y, a veces, para el docente

     Esto quiere decir que, para los chicos, las partidas que juegue, sean o no de torneo, representan una fuente de diversión, pero también son (y deben tenerlo presente) una forma de evaluar sus progresos en el juego. Se tendrán en cuenta el respeto de las reglas de conducta, el conocimiento y aplicación de las reglas de juego, la técnica de juego y los conocimientos técnicos que exhiba el jugador. Al mismo tiempo, se intentará transformar las derrotas y las incorrecciones que hayan tenido los participantes en estímulos para mejorar. No está demás que el docente, que puede y debe, generalmente, cumplir las funciones de árbitro y de fiscal durante los torneos que organiza él o ella mismo/a, haga un repaso del reglamento entre ronda y ronda (al menos de los aspectos en los que perciba que los alumnos flaquean) y que también mencione las pautas de conducta antes mencionadas y el comportamiento que se espera de los jugadores. Si en alguna partida el docente observa un juego muy deficiente por parte de alguno de los participantes, puede ayudarlo con consideraciones generales sobre como dirigir su juego, pero sin que esto influya en el resultado de la partida. En todo caso, le conviene tomar nota de los problemas concretos del participante en cuestión y tratar de ayudarlo después.
     Si se respeta esta premisa de que cada partida jugada y cada torneo en el que se participa son, antes que ninguna otra cosa, una manera de aprender y mejorar como ajedrecistas, como alumnos y como personas y se les hace entender esto a los alumnos, cada torneo que se realice y cada sesión de partidas de entrenamiento, de análisis, simultáneas o casuales entre los alumnos será una fuente de entretenimiento útil para todos, alumnos y profesores. Recordemos que el ajedrez ayuda al desarrollo de la memoria, la toma de decisiones, el desarrollo del pensamiento lógico y la capacidad para encontrar recursos inesperados en situaciones difíciles; no está de más recordarlo de vez en cuando y recordárselo asimismo a los alumnos.
     El docente también aprende en este tipo de actividades. No solo porque los alumnos tienen, a veces, ideas muy claras y precisas sobre diferentes situaciones ni porque puedan en algunas ocasiones ver alguna jugada que se le escapó al profesor, sino también porque la experiencia que el docente vaya haciendo a lo largo de los años surge de estas situaciones concretas en que todos estamos comprometidos en una actividad precisa donde no existe teoría ni reglamento que pueda anticipar ni explicar lo que ocurrirá, pero que, cuando ocurriere, deberá ser resuelto de la mejor manera por todos, en especial por el responsable de un torneo o de una clase.



REGLAMENTO DE AJEDREZ ESCOLAR


SECCIÓN PRIMERA
1.   Reglas de juego (Comprenderá de manera resumida el contenido de los artículos 1 a 10 del reglamento vigente de la FIDE)

LEYES DEL AJEDREZ DE LA FIDE
Las Leyes del Ajedrez de la FIDE cubren el juego sobre el tablero.
Las Leyes del Ajedrez se componen de dos partes: 1. Reglas básicas de juego y 2. Reglas de competición.
El texto en inglés es la versión auténtica de las Leyes del Ajedrez que se adoptó en el 84º Congreso de la FIDE celebrado en Tallin (Estonia), entrando en vigor el 1 de Julio de 2014.
En estas Leyes, las palabras “él” y “al” (a él) incluyen a “ella” y “a la”. En todos los casos
“jugador” y “adversario” incluyen a “jugadora” y “adversaria”.

Como es un reglamento de uso personal exclusivo, que, no obstante, puede ser adoptado por otro docente cualquiera, nunca lo formulé explícitamente, pero me atuve en la práctica, a los reglamentos FIDE del 2009.
Reglamento de Ajedrez de la FIDE
Traducción revisada por Christian Sánchez
El Reglamento de Ajedrez de la FIDE rige el juego sobre el tablero.
El texto en inglés es la versión auténtica del Reglamento de Ajedrez, que se adoptó en el 79º Congreso de la FIDE celebrado en Dresde (Alemania) en noviembre de 2008, y que entró en vigor el 1º de julio de 2009.
     Luego comencé a respetar implícitamente el de 2013, que entró en vigencia desde el 1 de Julio de 2014, que es el que consideramos en clase. Para poder aplicar un reglamento de esta manera, se debe conocer de manera general (no son tan importantes los pormenores) el reglamento que se respeta y luego saber adaptarse a cada caso particular. Por experiencia puedo decir que las partidas transcurren normalmente, con pocas interrupciones y casi ningún reclamo por parte de alumnos y o padres, al menos es así en mi experiencia personal y lo enfatizo, ya que no recuerdo haber tenido nunca discusiones de ningún tipo con alumnos o padres, tanto en el ámbito escolar como en el municipal, donde trabajo en la escuela de ajedrez, en Merlo, Bs As.

2.   Reglas de conducta (Comprenderá de manera resumida los artículos 11 y 12 del reglamento de 2014)

3. Organización de torneos infantiles y escolares. (Comprenderá todo lo referente a las competencias entre alumnos en escuelas formales o municipales) 


Nota bene: el llamado Reglamento de Ajedrez Escolar me parece aceptable y de sentido común en algunos casos, pero es el negativo de un reglamento formal, en cierta manera, dedicándose a anotar excepciones al reglamento que pretende sustituir, más que complementar.



REGLAMENTO ESCOLAR


REGLAS DE JUEGO

Artículo 1: Naturaleza y objetivos de la partida de ajedrez

La partida de ajedrez se juega entre dos adversarios que mueven alternativamente sus propias piezas sobre un tablero cuadrado, llamado “tablero de ajedrez”. El jugador con las piezas claras (el Blanco) realiza el primer movimiento, y posteriormente los jugadores mueven alternativamente, con lo que el jugador con las piezas oscuras (el Negro) realiza el siguiente movimiento. El objetivo de cada jugador es situar al rey de su adversario “bajo ataque”, de tal forma que el adversario no disponga de ningún movimiento legal. Del jugador que alcanza este objetivo se dice que ha dado “mate” al rey de su adversario y que ha ganado la partida. No está permitido dejar el propio rey bajo ataque, ni exponerlo al ataque ni capturar el rey del oponente. El adversario, cuyo rey ha recibido mate, pierde la partida. Si la posición es tal que ninguno de los jugadores puede dar mate, la partida es tablas.

Artículo 2: La posición inicial de las piezas sobre el tablero

El tablero de ajedrez es un cuadrado dividido en 64 casillas cuadradas del mismo tamaño, con distribución 8 x 8, alternativamente claras (las casillas “blancas”) y oscuras (las casillas “negras”). El tablero se coloca entre los jugadores de tal forma que la casilla de la esquina derecha más cercana a cada jugador sea blanca. Al comienzo de la partida, el Blanco dispone de 16 piezas de color claro (las piezas “blancas”); el Negro tiene 16 piezas de color oscuro (las piezas “negras”). La posición inicial de las piezas sobre el tablero es la siguiente:





Las ocho hileras verticales de casillas se denominan “columnas”. Las ocho hileras horizontales de casillas se denominan “filas”. Una sucesión de casillas del mismo color en línea recta que va desde un borde del tablero hasta otro adyacente, se denomina “diagonal”.

Artículo 3: El movimiento de las piezas

No está permitido mover una pieza a una casilla ocupada por una pieza del mismo color. Si una pieza se mueve a una casilla ocupada por una pieza de su adversario, ésta es capturada y retirada del tablero como parte del mismo movimiento. Se dice que una pieza ataca a otra del adversario si puede efectuar una captura en esa casilla. Se considera que una pieza ataca una casilla, incluso si esta, no puede ser movida a dicha casilla porque este movimiento dejaría o colocaría su propio rey bajo ataque.

EL ALFIL

El alfil puede ser movido a cualquier casilla a lo largo de una de las diagonales sobre las que se encuentra.

LA TORRE

La torre puede ser movida a cualquier casilla a lo largo de la fila o columna en las que se encuentra.

LA DAMA

La dama puede ser movida a cualquier casilla a lo largo de la fila, columna o diagonal en las que se encuentra.
Al realizar estos movimientos, el alfil, la torre o la dama no pueden pasar sobre ninguna otra pieza.

EL CABALLO

El caballo puede ser movido a una de las casillas más próximas a la que se encuentra, sin ser de la misma fila, columna o diagonal. (Esto suele explicarse como movimiento en forma de L)

EL PEÓN

El peón puede ser movido hacia adelante a la casilla inmediatamente delante suyo en la misma columna, siempre que dicha casilla esté desocupada;  en su primer movimiento el peón puede ser movido alternativamente una o dos casillas a lo largo de la misma columna, siempre que ambas casillas estén desocupadas; o el peón puede ser movido a una casilla ocupada por una pieza del adversario que esté en diagonal delante suyo, sobre una columna adyacente, capturando dicha pieza. (Esta captura el peón puede realizarla incluso desde su posición inicial, pero cuando captura desde la posición inicial no dispone de movimiento doble alternativo en diagonal; un peón que ocupa una casilla en la misma fila y en una columna adyacente a la que ocupa un peón del adversario que acaba de avanzar dos casillas en un solo movimiento desde su casilla original, puede capturar este peón del adversario como si éste hubiera avanzado sólo una casilla. Esta captura es sólo legal en el movimiento inmediatamente siguiente al citado avance y se denomina captura “al paso”, no es obligatorio realizarla; Cuando un jugador mueve un peón a la fila más alejada desde su posición inicial, debe cambiarlo como parte del mismo movimiento por una dama, torre, alfil o caballo del color del peón en la casilla de llegada. Esta se conoce como la casilla de “promoción”. La elección del jugador no está limitada a piezas que hayan sido capturadas anteriormente. Este cambio de un peón por otra pieza se denomina “promoción”, siendo inmediato el efecto de la nueva pieza.

EL REY

Hay dos formas diferentes de mover el rey: desplazándolo a cualquier casilla adyacente o “enrocando”. El enroque es un movimiento del rey y de una de las torres del mismo color a lo largo de la primera fila del jugador, que cuenta como un simple movimiento del rey y que se realiza como sigue: el rey es trasladado dos casillas desde su casilla original hacia la torre en su casilla original y luego dicha torre es trasladada a la casilla que acaba de cruzar el rey. Se ha perdido el derecho al enroque si el rey ya ha sido movido, o  con una torre que ya ha sido movida. El enroque está temporalmente impedido si la casilla en la que se encuentra el rey, o la que debe cruzar, o la que finalmente va a ocupar, está atacada por una o más piezas del adversario o si hay alguna pieza entre el rey y la torre con la que se va a efectuar el enroque.

Se dice que el rey está “en jaque” si está atacado por una o más piezas del adversario, incluso aunque dichas piezas no pudieran ser movidas a la casilla ocupada por el rey porque dejarían o situarían a su propio rey en jaque. Ninguna pieza puede ser movida de forma que ponga o deje a su propio rey en jaque. Si un rey se encuentra en jaque y no puede eludirlo de ninguna forma, porque con cualquiera movida que realice continuaría en jaque con la o las piezas que dio o dieron el jaque o con cualesquiera otras, se dice que ese rey está en jaque mate y pierde la partida el jugador al que corresponde ese rey.

Artículo 4: La finalización de la partida

La partida es ganada por el jugador que ha dado mate al rey de su adversario. Esto finaliza inmediatamente la partida, siempre que el movimiento que generó la posición de mate sea legal.
La partida es ganada por el jugador cuyo adversario declara que abandona. Esto finaliza inmediatamente la partida.
La partida es tablas cuando el jugador al que le toca jugar no puede hacer ningún movimiento legal y su rey no está en jaque. Se dice entonces que el rey está “ahogado”. Esto finaliza inmediatamente la partida, siempre que el movimiento que generó la posición de rey ahogado sea legal.
La partida es tablas cuando se alcanza una posición en la que ningún jugador puede dar mate al rey del adversario con cualquier serie de movimientos legales. Se dice entonces que la partida termina en una “posición muerta”. Esto finaliza inmediatamente la partida, siempre que el movimiento que generó tal posición sea legal.
La partida es tablas por acuerdo entre los dos jugadores durante el desarrollo de la misma. Esto finaliza inmediatamente la partida.
La partida puede ser tablas si se va a dar o ya se ha dado una posición idéntica al menos tres veces sobre el tablero.
La partida es tablas si cada jugador ha realizado los últimos 50 movimientos sin que haya habido ningún movimiento de peón ni captura de pieza.

REGLAS DE CONDUCTA

Artículo 5: La conducta de los jugadores

Los jugadores no actuarán de forma que deshonren el juego del ajedrez. El “recinto de juego” se define como la “zona de juego", aseos y otros lugares designados por el árbitro. La zona de juego se define como el lugar donde se juegan las partidas de una competición. Sólo con el permiso del árbitro puede un jugador abandonar el recinto de juego. Una persona que no es ni jugador ni árbitro no puede acceder a la zona de juego. Durante la partida está prohibido que los jugadores hagan uso de cualquier tipo de notas, fuentes de información o consejos; o analizar cualquier partida en otro tablero. Durante la partida, está prohibido que un jugador tenga un teléfono móvil y/u otros medios de comunicación electrónicos en el recinto de juego. Si es evidente que un jugador trajo un dispositivo de este tipo al recinto de juego, perderá la partida. El adversario ganará. Las bases de un torneo pueden especificar una sanción diferente, menos grave. Los jugadores que hayan finalizado sus partidas serán considerados espectadores. Está prohibido distraer o molestar al adversario de cualquier manera. Esto incluye reclamaciones u ofertas de tablas improcedentes o la introducción de una fuente de ruido en la zona de juego. La persistente negativa de un jugador a cumplir con las Leyes del Ajedrez será sancionada con la pérdida de la partida. El árbitro decidirá la puntuación del adversario. Está prohibido fumar en cualquier lugar del recinto de juego. Está prohibido consumir alcohol u otras sustancias estupefacientes en cualquier lugar del recinto de juego. Está prohibido hacer cualquier clase de manifestación política o religiosa o que en alguna forma denigren o menoscaben a ninguno de los presentes ni a ningún colectivo humano o ser humano individual que esté ausente del recinto de juego. Tampoco se puede hacer proselitismo político o religioso ni propaganda comercial de ninguna especie, así fuere un negocio de tipo informal.

Artículo 6: El rol del árbitro durante los torneos

El árbitro velará por que se cumplan estrictamente las Leyes del Ajedrez. El árbitro deberá:
a) garantizar el juego limpio.
b) actuar en el mejor interés de la competición.
c) asegurarse de que se mantiene un buen ambiente de juego.
d) asegurarse de que los jugadores no sean molestados.
e) supervisar el desarrollo de la competición.
f) tomar medidas especiales en los casos de los jugadores con discapacidad y de las personas que necesitan atención médica.

El árbitro observará las partidas, especialmente cuando los jugadores estén apurados de tiempo, exigirá el cumplimiento de las decisiones que haya adoptado y, cuando corresponda, impondrá sanciones a los jugadores. El árbitro puede nombrar ayudantes para observar las partidas, por ejemplo, cuando hay varios jugadores apurados de tiempo. El árbitro puede conceder tiempo adicional a uno o ambos jugadores en caso de desorden ajeno a la partida. El árbitro no puede intervenir en una partida excepto en los casos descritos en las Leyes del Ajedrez. El árbitro se abstendrá de informar a un jugador de que su adversario ha realizado un movimiento o de que no ha pulsado su reloj. Si alguien observa una irregularidad, sólo puede informar al árbitro. Los jugadores de otras partidas no pueden hablar o interferir de ningún modo en una partida. Los espectadores no están autorizados a intervenir en una partida. El árbitro puede expulsar a los infractores del recinto de juego. Está prohibido para cualquiera el uso de teléfonos móviles o de cualquier otro dispositivo de comunicación en el recinto de juego y en cualquier otra zona designada por el árbitro, salvo que cuente con su autorización. El árbitro puede aplicar las siguientes sanciones: a. una advertencia; b. aumentar el tiempo restante del adversario; c. reducir el tiempo restante del infractor; d. aumentar la puntuación obtenida en la partida por el adversario, hasta el máximo posible para dicha partida; e. reducir la puntuación obtenida en la partida por el infractor; f. declarar la partida perdida al infractor (el árbitro también decidirá la puntuación del adversario) h. la expulsión de la competición.

ORGANIZACIÓN DE TORNEOS INFANTILES Y ESCOLARES

Artículo 7: La organización de los torneos

El docente árbitro y organizador (frecuentemente se da la triple función en una misma persona) resolverá de la manera que considere oportuna la forma que tendrá el torneo, limitándose por lo general a dos: el torneo americano y el suizo. En algunos casos especiales puede recurrir a otras formas alternativas: división en zonas y sistema de la U; matches individuales eliminatorios; sistema de doble knock out; sistema Scheveningen (dos equipos donde cada uno de los miembros de un equipo juega contra todos los del otro equipo; es ideal para enfrentamientos entre mujeres y varones o chicos de escuelas distintas). La autoridad del árbitro en el torneo es absoluta y sus decisiones serán inapelables. El árbitro recurrirá a cualquier medio lícito para facilitar la correcta realización del torneo, incluso si debe detener momentáneamente el curso de una, varias e incluso todas las partidas, para dar explicaciones reglamentarias. (Recomendación: entre los chicos el resultado de tablas es bastante raro, porque no suelen sostener una partida de manera ortodoxa para lograr un empate. Esto le permite al árbitro zanjar las situaciones insolubles en el tablero con una recomendación de tablas como resultado más adecuado. Es conveniente hacerlo en aquellas partidas en las que no está en juego el primer puesto)

APÉNDICE A

El control del tiempo en las partidas

Para las partidas casuales el tiempo de reflexión de los jugadores debe ser libre. Es preferible que las partidas sean un poco lentas, pero que los jugadores se acostumbren a confiar en su propia capacidad pensante y no que adquieran mañas y vicios de reloj desde temprana edad.

Para las partidas de torneo la cosa es distinta, porque las partidas deben terminar en un tiempo determinado, sobre todo si el torneo debe empezar y terminar en el mismo día. En este caso tiene que haber relojes de ajedrez, que pueden ser tanto de cuerda como digitales. Si los torneos tienen un número de partidas que excede el número de relojes y hay suficiente cantidad de jugadores se realizará un torneo por el sistema suizo y se utilizarán los relojes solo en las primeras mesas, durante toda la partida. En las mesas siguientes se esperará que se vayan dando los distintos resultados; si alguna partida se atrasa, se determinará aproximadamente el número de jugadas realizadas y luego se procederá a adjudicar un tiempo a cada jugador tomando como base el tiempo concedido a aquellos que jugaron toda la partida con reloj. Si el tiempo total de cada partida era de 15 minutos para cada jugador y la partida atrasada se encuentra, aproximadamente, en la jugada 30 se tomará como base la partida estándar de 40 jugadas y se considerará que pueden realizarse en 15 minutos. Esto significa una jugada cada 22,5 segundos. Luego se multiplican esos segundos por la cantidad aproximada de jugadas: en nuestro caso es 22,5 por 30 que da 675 segundos; es decir 11 minutos y 15 segundos. Ese es el tiempo usado por cada jugador (partiendo de la noción de que cada uno haya usado aproximadamente la misma cantidad de tiempo). Luego restamos ese tiempo del tiempo total de cada jugador: En nuestro ejemplo a 15 minutos debemos restarle 11 minutos y 15 segundos, lo que deja un tiempo de 3 minutos y 45 segundos ara cada uno. Para evitar problemas podemos concederles cuatro minutos a cada uno. Si alguno de los dos insiste en que el otro rival usó más tiempo de reflexión que él o ella, podemos añadirle 30 segundos a uno y restarle 30 segundos al otro o agregarle un minuto al que jugó más rápido, pero esto suele no ocurrir y los jugadores aceptan el recurso que propone al árbitro. Por experiencia personal  puedo decir que todo esto se puede resolver más fácilmente concediendo a cada jugador, desde el principio y sin tener en cuenta la cantidad aproximada de jugadas realizadas hasta ese momento, la tercera parte del tiempo total de cada jugador que haya jugado toda la partida con reloj.

Si solo se dispone de un reloj, se irán resolviendo las partidas una a una. Esto puede retrasar un poco cada ronda, pero mi experiencia me muestra que, en el tiempo global del torneo los retrasos implican una ronda extra. Si el torneo planificado era un suizo a siete rondas, habrá que conformarse con seis o, en caso contrario, contar con que el suizo a siete rondas implicará un tiempo total de un torneo de ocho rondas. Si no se dispone de ningún reloj para el torneo, ni de ninguna forma de controlar el tiempo, puede recurrirse a la adjudicación de las partidas.

APÉNDICE B

Para adjudicar la partida debe apelarse a la buena voluntad de los jugadores,  usar un criterio ecuánime y hacer valer la autoridad que tenemos como árbitros. La mayoría de los jugadores desean no perder la partida y están dispuestos a aceptar que se adjudique su partida como tablas. Esto es posible acordarlo con los jugadores, tomando en cuenta la posición en el tablero, según esté más o menos igualada. Si uno de los jugadores tiene ventaja de material decisiva y demuestra que sabe cómo ganar, se le adjudicará la partida se le adjudicará la partida. Si alguno tiene ventaja decisiva, pero no sabe cómo definir la partida, se tendrán en cuenta las incorrecciones de ambos. Si el que tiene la ventaja realiza tres imposibles, sin tener en cuenta lo que haya ocurrido antes (a menos que haya habido algún reclamo manifiesto en ese sentido), se adjudicará la partida como tablas. Si las tres jugadas imposibles las realiza el jugador en desventaja, perderá la partida, pudiéndose reducir el número de imposibles a dos o una jugadas. Si no hay jugadas imposibles, pero el jugador con ventaja no sabe cómo definir el juego por carecer de los conocimientos mínimos necesarios, se adjudicará la partida como tablas.



CONCLUSIÓN

Es recomendable que el árbitro haga todo lo posible por la correcta finalización del torneo. Cuando este termine, exhortará a los jugadores a saludarse respetuosamente y se procederá a la entrega de premios, si los hubiere. En caso de no haber trofeos o medallas, el árbitro puede entregar algún premio en relación con el evento: libros o revistas de ajedrez, cd o dvd que tengan relación con el ajedrez, un juego de ajedrez o un diploma conmemorativo; esto último pueden compartirlo todos los participantes, por el hecho de haber asistido al torneo. El árbitro organizador debe tener como meta que los participantes tengan ganas de volver a jugar otro torneo semejante en un futuro cercano.


ASIGNATURA: Reglamento Fide y escolar

DOCENTE:        Ariel Plotinky




DANIEL REBOREDO



              

             

  EL AJEDREZ COMO EXPONENTE DE LA CULTURA Y                                         LA EDUCACIÓN








Exponente de la cultura

     ¿Por qué se tiene en cuenta la posibilidad de incluir el ajedrez en el currículo de las escuelas? 
¿Por qué sentimos que el ajedrez tiene valores educativos y formativos? ¿Por qué se supone que un
juego, un “simple” juego, como el ajedrez puede coexistir en el ámbito de una institución
educativa con las asignaturas de estudio tradicionales? Estas preguntas no son ociosas y
responderlas adecuadamente puede iluminar algunos puntos oscuros.

     Ante todo, el ajedrez tiene prestigio en nuestra sociedad argentina y ese prestigio ocurre en todos
los países de América y los del ámbito europeo. En todos ellos el ajedrez es tanto un fenómeno
competitivo y deportivo, cuanto otro que tiene que ver con la educación. En menor medida, pero
con un incremento significativo en los últimos años, el ajedrez ha ingresado a los países africanos
(el caso de Phiona Mutesi, como ejemplo de superación personal a través del ajedrez) y asiáticos
(China, con sus logros recientes –aunque en el plano deportivo- es un claro ejemplo de esto).
El prestigio del ajedrez es, parece, universal y se lo ha dado Occidente, donde el ajedrez moderno
ha tenido su origen y principal área de desarrollo, expansión y asimilación. Sin llegar al extremo de
dar al ajedrez originario –no europeo- un origen mítico en Egipto, para poder desacreditar mejor
su verdadero origen asiático y sugerir así, de manera fraudulenta, la preponderancia primigenia de
Grecia o Roma (Sic. En la obra aludida, passim: Grecia o Roma, posibles lugares de origen
primigenio del ajedrez, de donde habría pasado a Egipto o, en su defecto, originario de Egipto (?),
de donde habría pasado a Grecia o Roma. Aludo a la obra de José Brunet y Bellet: “El Ajedrez,
investigaciones sobre su origen”, Barcelona, 1890), es decir, para hacer del ajedrez un invento
occidental; sin todo esto, el ajedrez, tal como lo conocemos y lo practicamos hoy la mayor parte
de las personas, es un invento occidental. Su primitiva forma de juego, sus reglas originarias,
pertenecen a los historiadores y, la mayor parte de las veces, queda todo lo que exponen en el
terreno de la especulación. El ajedrez que nosotros jugamos nació (fue inventado o modificado a
partir del shatransh árabe) muy probablemente en España a fines del siglo XV; esto es un dato
importante.

    Murray en su “A History of Chess” sostiene que el ajedrez moderno podría haber nacido en Italia   a fines del XV o principios del XVI, pero descubrimientos posteriores y el análisis de las obras de
Lucena y Damiano indican que se originó en España. Es largo de explicar y no es el propósito de
este escrito, pero parece claro que el libro de Lucena (Repetición de Amores y Arte del Juego de
Ajedrez, c. 1495) es el primero o segundo libro de ajedrez moderno que se ha escrito y es el que
desarrolla los análisis de aperturas de manera pormenorizada, al estilo árabe. Los manuscritos de
Gottingen y París e incluso el libro de Damiano (Libro da imparare a giochare a scacchi, c. 1512)
parecen extractos de la obra de Lucena o, tal vez, de un libro perdido, de Francesch Vicent, que
pudo ser anterior, aun, a Lucena y, quizá, su modelo. Sea como fuere, es casi necesario que el
ajedrez moderno se haya inventado en España y allí haya iniciado su desarrollo; demasiados
indicios y hechos comprobados, libros, cartas, poemas, alusiones, comentarios, partidas y
problemas de ajedrez apuntan a España como el lugar de origen del ajedrez moderno.

     Y esto es muy importante para nosotros, los hablantes de español, tanto americanos como
peninsulares. ¿Por qué es importante? Porque el ajedrez no es solo el ajedrez, sino también los
juicios y valoraciones que el ajedrez posee. El ajedrez tiene prestigio para nosotros, los hablantes
de la lengua castellana o española; porque nosotros lo inventamos (modificándolo) y porque lo
heredamos también de los árabes y, al heredarlo de ellos, heredamos conjuntamente un punto de
vista con respecto a este, que se manifiesta también en otros aspectos del quehacer intelectual de
los hablantes de español y que tiene relación con el “adab” de los árabes. El adab o la adab, como
se prefiere a veces, ha sido definido como el conjunto de ciencias propedéuticas de los árabes.
Adab es, en un principio, un sinónimo de sunna -colección de dichos y hechos atribuidos a
Mahoma- y tenía que ver con los usos y costumbres, normas de conducta correcta y
recomendable, transmitida por los antepasados. Después el significado inicial evoluciona y pasa a
designar en la época abbasí la hidalguía, buena educación y cortesía. A partir del siglo segundo de
la Hégira “adab” significa urbanidad, elegancia rebuscada, refinamiento ciudadano y cortesía. Este
sentido de “buenas maneras”, general durante toda la edad media, cuando los árabes dominan Al
Andalus, es el que tiene en los tratados de urbanidad acerca del comer, el beber, el vestir, el arte
amatorio, la conversación, la oración, el juego del ajedrez, la amistad, el magisterio, la medicina, la
justicia, los buenos funcionarios, etc. El ajedrez era considerado como un signo de distinción social
y personal y era integrado en el corpus de aquellas artes, usos y costumbres que debían
dominarse para ser alguien distinguido en la sociedad. Para los hablantes de español el “adab”
musulmán se transformó en “educación”, como cuando decimos: “fulano sabe de todo, tiene una
educación exquisita, tiene cultura”. Ese uso de las palabra educación o cultura, referido a la
elegancia, refinamiento, rectitud, conocimiento y buenas maneras, es de origen islámico y los
hablantes de español lo heredamos de los árabes, por su presencia en España durante casi ocho
siglos. Como dice Luce López Baralt en “un Kamasutra español” “el término ‘adab’ es complejísimo
en árabe e implica toda la gama de sabiduría posible asociada a un tema específico”
(“un Kamasutra español”, Siruela, 1992). Y más adelante, en una nota al capítulo sexto del libro
citado, López-Baralt añade: “No deja de ser curiosa, de otra parte, la coincidencia que advierte
Francisco Márquez Villanueva entre la voz árabe ‘adab’ y nuestra voz española ‘educación’: “…el
concepto de ‘adab’ –educación-, en coincidencia (probablemente pseudomórfica) con nuestro
sema popular, cuando lo usamos no para referirnos a conocimientos formales, sino al hallarse la
persona en posesión de superiores cualidades de urbanidad y trato humano” de “las lecturas del
Deán de Cádiz”, p.337.”

     Tenemos entonces que el ajedrez era español antes de haber sido inventado o modificado en
España, a fines del siglo XV, puesto que los árabes lo habían llevado a Al Andalus (España) y allí se
desarrolló como en ninguna parte de Oriente lo había hecho y era parte del adab, de todo aquello
que había que saber para ser un hombre urbano, refinado y elegante. El ajedrez era ya occidental,
como quería Brunet y Bellet, no por no haber nacido en Oriente, donde de hecho nació –
posiblemente en la región de las cinco Indias, que confinaba con el imperio persa-, sino porque los
árabes desde allí lo llevaron a España y esta lo acogió como propio. El ajedrez oriental persa –el
chatrang- se hizo shatransh y este ya era español desde los primeros tiempos.
En todos los países de habla española el ajedrez ha sido y es muy bien considerado. Tanto es así
que se puede hablar con propiedad del ajedrez cubano, del argentino, del mexicano o del español;
y cada caso posee una rica historia, a veces de varios siglos; pienso en el caso emblemático de
Cuba: Capablanca nace español, es ajedrecista cubano después de la independencia y antes de la
Revolución y es valorado y casi reverenciado durante el período revolucionario y hasta nuestros
días. ¿Puede sorprender entonces que en España (de manera oficial), en Uruguay (alrededor de 30
escuelas de tiempo completo), en Cuba (de manera oficial y obligatoria), en Argentina (Programa
Nacional de Ajedrez Educativo con miles de escuelas, miles de docentes y centenares de miles de
alumnos) el ajedrez haya ingresado al ámbito escolar.



¿Ajedrez en la escuela o ajedrez escolar?

     En el ámbito educativo argentino el ajedrez tiene protagonismo y es allí donde pretende echar
más leña al fuego…, perdón, pretende hacer un modesto aporte este escrito que presento. Y tal
vez no solo no avive la llama de propedéutica fogata, ni aun que sea solo mera colaboración, sino
que también eche un poco de luz (menos viva que la de un incendio, espero) en este asunto y
permita vislumbrar que no solo los términos del ítem se parecen en el enunciado, sino que, aun
enunciando conceptos distintos, no tienen por qué oponerse en la consideración académica.
Más allá del significado asignado a cada término (son intercambiables en cuanto a eso), la pugna
se presenta entre el ajedrez entendido como deporte y el ajedrez como herramienta pedagógica,
aunque el deporte en sí mismo posea valores performativos, es decir que, al practicarlo, el
deporte promueve y pone en juego los valores que se le reconocen como propios.
En este sentido, entiendo que “ajedrez en la escuela” se refiere al ajedrez como práctica
deportiva, realizada en el ámbito escolar y “ajedrez escolar” se refiere al ajedrez como instancia y
herramienta pedagógica. Aclarado el punto me pregunto: ¿por qué debemos presuponer que
ambas prácticas deban estar enfrentadas? ¿Soy solo yo el que se plantea esto? Tal vez pueda
sostenerse, y con razón, que en alguna ponencia de un congreso de pedagogía no se haya juzgado
irreconciliables ambas posturas, pero lo cierto es que está “en el ambiente” que “ajedrez en la
escuela” y “ajedrez escolar” son términos que definen conceptos adversos. Tal parece que esta
dicotomía habrá que aceptarla –o no- como tantas otras que nos definen como seres antagónicos
a los argentinos. En relación a esto sumo otra más, que atañe a especificidades que se miran con
ojeriza: ¿Quién debe enseñar ajedrez en las escuelas, maestros y profesores con formación
académica y pedagógica, que sepan jugar ajedrez o ajedrecistas que hayan adquirido los
rudimentos de la pedagogía? He ahí el verdadero dilema en el cual, por ahora, no infiero. Me
atengo a lo prometido, el ajedrez en la escuela o el ajedrez escolar. ¿Y entonces?

     Reconocer el prestigio social que tiene el ajedrez implica también precisar los límites de ese
prestigio. Este fue un país ajedrecista, ahora lo es en menor medida. El ajedrez se jugaba en las
casas de familias, en los clubes, en algunas escuelas, en las plazas, en las iglesias. Había columnas
de ajedrez en los periódicos, revistas especializadas, hasta tuvimos ajedrez por radio, en la “oral
deportiva”. Ahora lo juegan –lo jugamos- muchas personas, la mayoría a través de internet, pero
el común de la gente lo ignora ya casi por completo. Pero esta ignorancia atañe a las reglas del
juego y a su táctica y estrategia. Aceptemos el hecho de que antes se jugara más al ajedrez que
ahora, en el sentido de que el juego era practicado por muchas personas, preferentemente en las
clases media y media alta y que se le dedicara bastante tiempo al análisis de partidas, colección de
secciones deportivas de los periódicos, juego en plazas y clubes. Las reglas de juego eran
medianamente bien conocidas y los jugadores con experiencia conocían algunas astucias y
estratagemas del juego. Dudo que poseyeran conocimientos profundos de estrategia o táctica.

     Hoy, en cambio, la mayor parte de la gente no conoce siquiera el reglamento básico, pero saben
que existe algo llamado ajedrez y saben también que es algo importante y valioso, ese
conocimiento y su valoración implícita no se perdieron en nuestra sociedad. Y eso es lo que
permite que el ajedrez escolar, como taller o asignatura, obligatoria o no, tenga presencia en
nuestra escuela. Como dice Carlos Cullen en Filosofía, cultura y racionalidad crítica. Nuevos
caminos para pensar la educación; (2004a), citado por Javier Caramia en “Ajedrez escolar o
ajedrez en las escuelas”: "la educación se define por tres elementos: 1) que es una forma de
socialización, 2) mediante la enseñanza de conocimientos, 3) legitimados públicamente". El
ajedrez está “legitimado” por la opinión pública, tiene “buena prensa”, forma parte de la
“cultura”, de la educación -como lo entendían los árabes de Al Andalus, pero, en nuestro caso,
como un sustrato implícito, ya no consciente de todo el proceso secular- y esto le permite ser
aceptado casi de inmediato como parte de un currículo de enseñanza en una escuela. Para muchas
personas comunes el ajedrez es una “ciencia”, lo que no deja de tener algo de verdadero; para
otros, más preocupados por la contingencia inmediata de los tiempos que nos toca vivir, el ajedrez
es una manera de sacar a los chicos “de la calle”, donde están expuestos y pueden adquirir malos
hábitos; pero en todos los casos se interpreta al ajedrez como un elemento positivo que es parte y
fomenta la educación y la cultura; el ajedrez es propedéutico, forma parte de la enseñanza
preparatoria para materias más complejas; es performativo, transmite valores y enseñanzas, que
lleva implícitos, en la misma práctica y estudio del juego; es didáctico, transmite saberes y hábitos
útiles para la vida, es altamente recomendable, propone un ocio productivo, donde se estimula el
hábito de pensar y, a la vez, entretiene y estorba la adquisición de malos hábitos.

     Para concluir, quiero decir que me sorprende que en nuestro país el ajedrez haya tardado tanto en
acceder formalmente al ámbito educativo, cuando en la sociedad hace más de un siglo que se
siente la necesidad de incluirlo en la escuela. De hecho, hubo intentos en numerosas ocasiones y
en algunas escuelas hace mucho tiempo que se usa al ajedrez como herramienta didáctica. Mi
opinión personal es que el ajedrez siempre ha estado entre los juegos mejor considerados en
nuestra sociedad y, para refrendar esto, propongo la lectura de los libros de Pérez Mendoza, Zoilo
Caputto, Juan Sebastián Morgado y José Antonio Copié acerca de la historia del ajedrez en la
Argentina.
     El ajedrez es posiblemente una de las grandes creaciones del espíritu humano y están
ampliamente difundidos su práctica, enseñanza y conocimiento; sólidamente instalado en nuestra
sociedad como un motor de cultura, educación y hábitos de estudio y reflexión, es una necesidad,
en el sentido que le da la lógica a esta palabra, que el ajedrez sea antes de no mucho tiempo una
materia más del currículo de todas las escuelas argentinas.


                                                             BIBLIOGRAFÍA

- ¿Ajedrez en la escuela o ajedrez escolar? Dos subjetividades del juego, Camilo Cardella,
Primer Congreso Internacional de ajedrez escolar Ciudad de Buenos Aires, 23 y 24 de
Octubre de 2009
- ¿Ajedrez escolar o ajedrez en las escuelas?, Lic. Javier Caramia, Primer Congreso
Internacional de ajedrez escolar Ciudad de Buenos Aires, 23 y 24 de Octubre de 2009
- El Ajedrez, investigaciones sobre su origen, José Brunet y Bellet Barcelona, 1890
- Un kamasutra español”, Siruela, 1992
- El arte del estudio de ajedrez, Zoilo Caputto, Tomo 1, Edicines Eseuve, Madrid, 1992
- El arte del estudio de ajedrez, Zoilo Caputto, Tomo 2, Edición del autor, Buenos Aires, 1991
- Historia del ajedrez argentino, José Antonio Copié, tomo 1, Editorial de los cuatro vientos,
Buenos Aires, 2007
- Ajedrez en la historia argentina –Micro-biografías-, Juan Sebastián Morgado, Ediciones
Ajedrez de Estilo, Buenos Aires, 2012

Asignatura : Ajedrez y Pedagogía
Docente : Lic. Javier Caramía



                                                                    Daniel Reboredo